¿Qué puedes aprender de las reseñas negativas de tus competidores?

20/10/2026
  • Las quejas que dejan los clientes en otras tiendas, te cuentan qué no quieren, qué no les gusta y qué les defrauda. Y lo hacen gratis.

  • Empecemos con un ejemplo en el que un comprador recibe una mochila, la usa un par de meses y se le rompe la cremallera. Ese mismo día entra en Amazon, le pone dos estrellas y escribe: “Muy chula, pero la cremallera no aguantó ni un trimestre escolar”.

    Ok, el cliente no era tuyo y el problema tampoco, pero… si tú vendes mochilas, acaba de contarte algo muy útil sobre tu nicho: qué esperaba del producto y en qué punto se ha arrepentido de la compra.

    Las reseñas negativas de la competencia son exactamente eso, pistas gratuitas sobre lo que tu mercado espera y no está recibiendo. En este post te contamos dónde encontrarlas, cómo recopilarlas sin complicarte mucho y, sobre todo, qué cambiar en tu tienda online con lo que descubras del análisis.

    Además, lo hacemos al estilo Oleoshop: con muchos ejemplos, que se entiende mejor.

    ¿Preparado?

  • ¿Por qué las reseñas malas de otros te dicen más que las tuyas?

  • Casi todo el mundo lee opiniones antes de comprar. Según la encuesta anual de BrightLocal de 2026, en la que entrevistaban a 1.002 adultos en Estados Unidos, el 97 % lee reseñas de negocios locales alguna vez, y hasta el 41 % lo hace siempre. Si tus clientes leen tanto, a ti te toca leer todavía más.

    Las reviews de tu propia tienda tienen una limitación evidente: el tamaño de tu negocio. Si eres un eCommerce pequeño, tendrás unas pocas decenas por producto, y muchas habrán llegado porque has pedido al cliente que valore la compra. Es una buena práctica, pero inclina la balanza hacia las opiniones favorables.

    Ahora piensa en las fichas de un competidor grande, de los que más venden. Ahí hay cientos o miles de opiniones sobre productos iguales o casi iguales a los tuyos, y las malas suelen ser muy sinceras. En ellas aparecen problemas que tú todavía no has tenido volumen para detectar. Por ejemplo, comentarios del tipo:

    • “A los tres meses se despegó la suela” (zapatillas). Un defecto que solo aparece con el uso.
    • “Pedí mi talla de siempre y me queda justísima” (ropa). Un patrón que talla pequeño.
    • “Las instrucciones solo están en inglés y no hay quien las entienda” (muebles). Un problema de montaje que acaba en devolución.
    • “Huele de maravilla, pero el dosificador se atasca todo el tiempo” (cosmética). El producto convence, pero el envase estropea toda la experiencia.

    Si vendes algo parecido, cualquiera de esas quejas puede acabar llegando a tu tienda tarde o temprano.

    Mejor utilizar la experiencia negativa de un competidor.

  • ¿Dónde encontrar las opiniones que te interesan?

  • No hay un solo sitio. La misma encuesta de BrightLocal estima que el consumidor medio consulta hasta 6 plataformas de reseñas antes de elegir un negocio. Tranquilo que tú no necesitas tantas, pero tampoco te quedes con una sola fuente, porque cada una te cuenta cosas diferentes.

  • 1 - Amazon y otros marketplaces

  • Los marketplaces son el mejor punto de partida para casi cualquier producto físico. Amazon tiene volumen, permite filtrar por estrellas de rating, por compra verificada… y muchas veces, hasta el mismo artículo que vendes, aparece ahí con otra marca (o si no uno muy parecido). Aquí vas a centrarte sobre todo en quejas del producto en sí: materiales, medidas, durabilidad. Algo como “dice que es para portátiles de 15,6 pulgadas y el mío no entra”.

  • 2 - Google Maps

  • Si tu competencia tiene tienda física, sus fichas de Google Maps recogen quejas que en Amazon no aparecen: la atención del dependiente, los plazos de recogida, los problemas para devolver... cosas del estilo de: “fui a cambiar una talla y me dijeron que solo aceptaban devoluciones online”.

  • 3 - Trustpilot y plataformas de opiniones

  • Trustpilot y otras plataformas de opiniones verificadas vienen de maravilla para estudiar tiendas online concretas. Aquí se habla menos del producto y más de la experiencia de compra: envíos que no llegan, atención que no contesta, reembolsos que tardan semanas. “Tres correos y ninguna respuesta. El reembolso llegó a los 40 días.” Son temas de negocio que también te conviene vigilar.

  • 4 - YouTube, Reddit y foros

  • Por último, está la conversación que no se presenta como reseña. Los comentarios de YouTube en vídeos de unboxing o de análisis, los hilos de Reddit y los foros de tu sector cuentan cosas que nadie pondría en una valoración de cinco líneas, y además otros usuarios responden y matizan.

    Bajo el vídeo de una cafetera puedes encontrar algo así: “A mí también me pasó lo de la cal. Ahora la descalcifico cada dos semanas porque el manual no dice nada”.

    Este tipo de opiniones cuestan más procesarlas, así que déjalas para una segunda fase.

  • ¿Cómo analizar las reseñas de tu competencia paso a paso?

  • La primera vez te llevará algo más de tiempo, pero es sólo hasta que tengas el procedimiento afinado, verás como las siguientes irán mucho más rápido.

    Para que no se quede en teoría, vamos a seguir a una tienda imaginaria durante todo el proceso: una pequeña tienda online de mochilas urbanas y de viaje. ¿Por qué mochilas? Pues porque me da juego para tocar todos los supuestos que quiero contemplar.

  • #1 - Acota antes de empezar

  • Elige entre 3 y 5 competidores y, de cada uno, los 2 o 3 productos que más se parezcan a tus superventas. No te vuelvas loco: con 40 o 50 reseñas bien leídas por producto tienes material de sobra. Si intentas abarcar todo el catálogo, acabarás con miles de filas que nunca vas a revisar (y puede que con ansiedad).

    En nuestro ejemplo, la tienda de mochilas elige 3 competidores: dos marcas que venden en Amazon y una tienda online con bastante actividad en Trustpilot. De cada uno coge su mochila para portátil más vendida y su mochila de cabina. Es decir, 6 productos en total.

  • #2 - Filtra por estrellas

  • En Amazon, abre las opiniones del producto, entra en la lista completa (te pedirá iniciar sesión) y filtra por puntuación. Ve directo a las de 2 y 3 estrellas. Las de 1 suelen hablar de envíos perdidos o de enfados puntuales, y las de 5 rara vez explican nada. Las intermedias son las que cuentan qué esperaba el comprador y qué le faltó.

    Fíjate en la diferencia:

    • 1 estrella: “Horrible, no lo compréis”.
    • 3 estrellas: “Cabe bien el portátil, pero las correas se clavan en los hombros cuando la llevas cargada más de media hora”.

    Con la primera no puedes hacer nada. Con la segunda ya sabes qué revisar en tu producto y qué contar en tu ficha.

  • #3 - Pasa las reseñas a una hoja de cálculo

  • Parece técnico, pero no lo es, te lo prometo. Tienes tres caminos según el volumen:

    • Copiar y pegar a mano. Basta para un par de productos y para probar el método la primera vez. Pero para más volumen se puede hacer eterno.
    • Recurrir a servicios de extracción (scraping) como Apify, que tiene extractores ya preparados para Amazon, Trustpilot y Google Maps, u Outscraper, centrado en reseñas de Google. Los dos tienen planes gratuitos o de prueba con los que puedes sacar unos cientos de opiniones sin pagar. Requieren de algo más de configuración, pero te lo centralizan todo.

    En nuestro ejemplo, la tienda usa Instant Data Scraper en las fichas de Amazon y Apify para Trustpilot. Termina con unas 150 reseñas de 2 y 3 estrellas (en algunos productos no había más).

  • #4 - Prepara la plantilla de análisis

  • Crea en Google Sheets o Excel una tabla con una fila por reseña y estas columnas: competidor, producto, estrellas, tema de la queja, cita textual y “¿me afecta?”.

    Así quedarían las primeras filas de nuestra tienda de mochilas:

    Competidor

      Producto

    Estrellas

      Tema

    Cita textual

    ¿Me afecta?

    A

    Mochila portátil

    2

    Calidad

    “La cremallera se rompió a los 4 meses”

      Sí

    A

    Mochila cabina

    3

    Medidas

    “Con los bolsillos llenos no entra en el medidor del aeropuerto”

      Revisar

    B

    Mochila portátil

    3

    Comodidad

    “Las correas se clavan con peso”

    No, las mías van  acolchadas

    C

    Mochila cabina

    2

    Atención al cliente

    “Pedí un cambio de color y tardaron 3 semanas”

      No

    Para la columna de tema, usa una lista corta y cerrada: calidad, talla o medidas, comodidad, envío, embalaje, instrucciones, atención al cliente, precio… Si cada reseña lleva una etiqueta distinta, después no vas a poder agrupar nada.

  • #5 - Deja que la IA haga la primera clasificación

  • Si tienes más de 100 reseñas, pega el CSV en ChatGPT o Claude con una instrucción concreta. Por ejemplo, este prompt:

    “Agrupa estas reseñas por tipo de queja usando estas categorías: [tu lista]. Para cada categoría, dime cuántas reseñas hay y copia dos frases literales representativas. Señala aparte las quejas que no encajen en ninguna categoría.”

    En el caso de las mochilas, la respuesta vendría a ser algo así: calidad, 52 reseñas (“se rompió la cremallera”, “se descosió el asa”); medidas, 31 reseñas (“no entra como equipaje de mano”); y, en el apartado de “sin categoría”, 6 reseñas que hablan del olor a plástico al sacarla de la caja. Ese último grupo es precisamente, el de ese tipo de cosas que no habrías buscado a propósito.

    Eso sí, revisa el resultado a mano antes de fiarte, que ya sabes cómo es la IA. Los LLM a veces mezclan categorías o redondean los recuentos. Y la columna de “¿me afecta?” solo la puedes rellenar tú, porque solo tú conoces tu producto.

  • #6 - Cuenta y ordena

  • Lo más práctico es una tabla dinámica (pivot table) que agrupe por tema y por competidor. En unos minutos verás qué quejas se repiten en todas las tiendas (problemas del producto o del sector) y cuáles se concentran en un competidor concreto (sus debilidades y, por tanto, tu oportunidad).

    En nuestro ejemplo, la tabla dinámica deja dos cosas muy claras. Más de un tercio de las quejas, repartidas entre los tres competidores, son de cremalleras que se rompen antes de un año: es un problema del sector. Y casi todas las quejas sobre atención al cliente son del competidor C: ahí hay un hueco para destacar.

  • #7 - Guarda las frases tal cual

  • Copia en una pestaña aparte las expresiones literales que más se repiten: “se rompió la cremallera”, “no entra en cabina”, “se clavan las correas”. Es el vocabulario real de tu cliente, y lo vas a usar en cuanto empieces a hacer cambios.

    Antes de ponerte, ten en cuenta dos límites. Este análisis es para uso interno: nunca publiques en tu web reseñas copiadas de otra tienda. Y como las opiniones llevan nombres de personas, que son datos personales, borra esa columna en cuanto descargues el archivo. Revisa también las condiciones de uso de cada plataforma antes de usar herramientas de extracción automática.

    Con repetir el proceso cada 3 o 6 meses tendrás de sobra para detectar tendencias.

  • ¿Qué cambias en tu tienda con lo que has descubierto?

  • En realidad, esta es la parte que más te interesa, pero era necesario entrar en el cómo antes de ir al qué.

    De momento ya tienes los datos ordenados, así que toca convertirlos en cambios concretos. Te dejamos un ejemplo para cada tipo de cambio, de diferentes sectores, para que veas que el método sirve para casi cualquier tienda.

  • En tus fichas de producto

  • Lo primero que haría es volcar lo aprendido en las fichas de producto. Responder a la duda antes de que aparezca evita devoluciones y transmite que conoces el producto mejor que nadie.

  • EJEMPLO (moda): si en la competencia se repite “pedí mi talla y me queda pequeña”, añade una tabla de medidas en centímetros y una línea clara: “Patrón algo justo: si dudas entre dos tallas, pide la mayor”.

  • En tus preguntas frecuentes

  • Cada queja del tipo “nadie me explicó cómo se monta” es una pregunta que puedes contestar en tus preguntas frecuentes (FAQ). Además, es justo el tipo de contenido que ayuda al posicionamiento orgánico y que los asistentes de IA citan cuando generan sus respuestas.

  • EJEMPLO (menaje): si en las reseñas de otras tiendas aparece “no sabía que no se podía meter en el lavavajillas”, crea la pregunta “¿Esta sartén se puede lavar en el lavavajillas?” y contéstala en dos líneas, explicando por qué no.

  • En tu SEO y tus anuncios

  • Las frases literales que guardaste en el paso 7 son búsquedas reales. Incorpóralas a tu keyword research y úsalas en títulos, descripciones y encabezados. En SEM son muy buen material para anuncios en Google Ads y Meta Ads: un mensaje alineado con la intención real del usuario consigue más clics (mejor CTR) y más conversiones.

  • EJEMPLO  (cosmética): si las reseñas negativas de una crema hidratante repiten “me deja la cara brillante”, un anuncio con el titular “Hidratante de acabado mate para piel mixta” le habla directamente a quien ya ha tenido ese problema.

  • En tu argumento de venta

  • Si lo que falla en otras tiendas es el servicio, ahí tienes tu argumento. Cuando varios competidores acumulan quejas por envíos lentos o devoluciones complicadas, destaca tus plazos reales y tu política de cambios en la ficha, en el carrito y en tus anuncios. Solo funciona si de verdad lo haces mejor, claro.

  • EJEMPLO (deporte): si en Trustpilot se repite “para devolver unas zapatillas tuve que pagar yo el envío” y tú ofreces devolución gratuita, ponlo bien visible junto al botón de compra: “Cambios y devoluciones gratis durante 30 días”.

  • En tu catálogo

  • Reseñas como “ojalá viniera en una talla más grande”, “lo echo de menos en negro” o “me gustaría una versión para niños”, cuando se repiten en varias tiendas, señalan demanda que nadie está cubriendo.

  • EJEMPLO (decoración): si en las reseñas de los cojines de un competidor aparece una y otra vez “¿no lo hay en 60 x 60?”, ya sabes qué medida probar en tu próximo pedido al proveedor.

  • El caso completo: qué hizo la tienda de mochilas

  • Volvamos a nuestra tienda tras averiguar que más de un tercio de las quejas son por cremalleras rotas.

    Resulta que sus mochilas llevan cremalleras de un fabricante reconocido, pero nunca se le había ocurrido mencionarlo. Con eso hizo cuatro cambios:

    1.        Añadió la marca de la cremallera en el primer párrafo de cada ficha.

    2.        Subió una foto de detalle de la cremallera.

    3.        Amplió la garantía de ese componente a dos años.

    4.        Creó una pregunta frecuente: “¿Qué pasa si se rompe la cremallera?”.

    Y como el competidor C acumulaba quejas por la atención al cliente, empezó a indicar en la ficha y en el carrito que responde a los correos en menos de 24 horas.

    Ninguno de esos cambios le supuso prácticamente ningún esfuerzo, y todos responden a una preocupación que el comprador ya traía antes de entrar en la tienda. Así es como los frenos del cliente se convierten en argumentos de venta propios.

  • ¿Sabías todo lo que puedes aprender de las malas reseñas de tus competidores?

  • Tus próximos clientes probablemente ya han dicho lo que quieren, solo que lo dijeron en otra tienda.

    Cada reseña de dos estrellas que lees en tu competencia es una venta que alguien perdió por un detalle concreto, y una pista de lo que tú puedes hacer mejor.

    No hace falta pagar un estudio de mercado a una consultora ni una herramienta carísima. Con una tarde, una extensión gratuita y una hoja de cálculo bien ordenada sabrás qué temen tus compradores antes de pulsar el botón de pagar. A partir de ahí, se trata de quitarles ese miedo en tu propia tienda.

  • ¿Has visto todo lo que puedes aprender de las reseñas negativas de tus competidores?

Miguel Nicolás


Miguel Nicolás O’Shea es copywriter de toda la vida (más de 20 años trabajando en agencias) y especialista en Search Marketing (SEO y PPC). A partir de ahora va a aportar su experiencia en marketing online a Oleoshop, publicando con regularidad.

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