Propósitos de Año Nuevo para un emprendimiento sostenible

09/01/2020
  • Este año, sé el cambio que quieres ver en el mundo. Para ayudarte, te proponemos unos cuantos propósitos de Año Nuevo para un emprendimiento sostenible.

  • Al estrenar año, es inevitable –y muy saludable– tomárselo como un hito importante y una oportunidad para replantearnos cómo estamos haciendo las cosas. Y por “cosas” nos referimos tanto a cómo impactamos en el mundo con nuestra actividad diaria como a cómo nos involucramos en nuestro negocio para sacarlo adelante, incluyendo todo lo que sacrificamos por él. 

    Con este post buscamos darte algunas ideas para hacer que tu negocio sea más sostenible tanto para el mundo como para ti, impacte de manera positiva en el medio ambiente y todo eso lo haga sin perder rentabilidad.

  • Propósitos sostenibles para emprendedores

  • Para lograr un giro hacia un modelo de negocio más ecológico la clave eres tú: como base del negocio, tú representas su principal motor de cambio.

    Hay muchas medidas que puedes adoptar, empezando por tu propio estilo de vida y terminando con los procedimientos y filosofía de la empresa: gestos pequeños pero que suponen una mejora sustancial si los sumamos todos. Verás cómo impacta esto en tu vida a todos los niveles, incluso te hará más feliz como emprendedor.

    Veamos algunos ejemplos concretos de cosas que puedes hacer para poner en práctica –este año sí– un emprendimiento sostenible.

  • #1 - Favorece el uso de transporte público o de cero emisiones

  • Esto es más sencillo cuando tu oficina está en un núcleo urbano, pero si está un tanto apartada puede que sea buena idea que te plantees mudarte más cerca de tus trabajadores y proveedores. Cada kilómetro recorrido en coche, especialmente si es de gasolina o diésel, deja una huella de carbono que se puede evitar con la proximidad.

  • #2 - Audita tus procesos internos

  • En ocasiones, somos menos eficientes de lo que nos imaginamos porque en algún momento se decidió hacer las cosas de una manera y no se ha vuelto a plantear si es la mejor según criterios medioambientales. 

    Esto es transversal al negocio y afecta a todos los niveles en casos como, por ejemplo, el sistema de archivo. ¿Eres de los que imprimen absolutamente todo para guardarlo en papel? Eso, en pleno 2020, tiene que cambiar hacia un modelo digital.

    Imagina lo que cambia la película si todas las facturas emitidas y recibidas empiezan a ser PDFs guardados en un servidor. Imagina también el tiempo que vas a ahorrar encontrando un archivo, o la cantidad de espacio físico por el que ya no vas a tener que pagar.

  • #3 – Presentaciones y documentación interna

  • Tres cuartos de lo mismo: evita imprimir de manera innecesaria todo aquello que pueda ir en formato digital. Conciénciate tú el primero y házselo ver a tus empleados. Cuando no quede más remedio que imprimir, asegúrate de utilizar papel reciclado, así como de reciclar el utilizado.

  • #4 – Convierte tu oficina en un espacio más verde

  • Gestos tan sencillos como cambiar la iluminación por LEDs de bajo consumo o controlar la climatización de forma eficiente –no hay que estar en manga corta en invierno ni con jersey en invierno– reducen radicalmente tus costes energéticos y, al mismo tiempo, rebajan el impacto ecológico de manera muy significativa.

  • #5 - Cambia tu manera de comprar

  • No hablo de producto, materia prima ni nada parecido. En este caso me refiero a la intendencia de la oficina, con cosas como no comprar vasos y cubiertos de plástico, o entregar a cada trabajador una botella de vidrio rellenable –con el logo de tu marca, ¿por qué no?– para no comprar agua envasada en plástico de un solo uso.

    También puede resultar interesante centralizar los pedidos de manera mensual para no generar tanto transporte, pasarte al papel reciclado, reciclar también consumibles como los cartuchos de impresora y los desechos derivados del consumo diario

    Cambia tu manera de comprar y verás cómo cambia tu manera de vivir.

  • #6 - Busca soluciones sostenibles en tus proveedores

  • Si las empresas que colaboran contigo son eco-friendly, tú lo estás siendo de manera indirecta. Si puedes utilizar un servicio de mensajería local que haga el reparto en bicicleta o en vehículos eléctricos, reducirás la huella de carbono de manera sensible.

  • Recurre siempre que sea posible a proveedores que cuenten con tu confianza en ese sentido. Si son empresas certificadas con sellos como los emitidos por distintos organismos y entidades de referencia, mejor que mejor.

    Nos referimos a normas como las ISO, pero también a otras externas como Energy Star para productos electrónicos o FSC para papel y derivados de la celulosa como el packaging.

  • #7 – Ojito con el packaging

  • Ya que sacamos a colación el tema del packaging, es importante recalcar que una gran parte de los desechos que generamos como empresa vienen directamente de aquellas cajas y envases que utilizamos para la distribución de nuestros productos. 

    Lo primero que te recomendaría siempre es que utilices solo el material necesario. No te imaginas lo que puedes ahorrar utilizando cajas a medida para tu producto en lugar que otras estándar.

    El principal motivo es que estás utilizando materia prima de manera innecesaria, porque la caja estándar suele estar sobredimensionada, lo que hace que, además, tengas que añadir protección adicional de relleno (en muchos casos derivada del plástico).

    El cartón y el papel, cuando son reciclados, resultan bastante eficientes con una relación calidad/precio muy cerca de ser óptima. Con esto nos volvemos a referir al asunto de los sellos y certificaciones: es básico.

    Aún así, es lógico decir que nada contamina menos que lo que no se utiliza. Por lo que tal vez te puedas sumar a la corriente del Zero Waste que tan fuerte está pegando en la cosmética y que, básicamente, utiliza envases reutilizables o productos como el champú sólido, que no requiere de ningún tipo de botella o recipiente.

     

    En otros casos, quizá puedas invertir en la investigación de los materiales y avances en materia de packaging, como en el ejemplo del agua Cove y sus botellas de bioplástico completamente degradables. De hecho esta política, unida a la de los productos de explotación en cercanía, es uno de sus valores diferenciales estratégicos.

  • #8 – Busca nuevos nichos más sostenibles

  • Este puede ser uno de los cambios más radicales de 2020, porque afecta a la propia naturaleza de tu negocio. No obstante, hay nichos eco-friendly muy rentables y que pueden hacer que crezcas como emprendedor, al tiempo que haces tu negocio más sostenible.

    Desde la cosmética al menaje, pasando por los productos alimentarios a granel o la moda. No es una tendencia, es un cambio de paradigma que el cliente busca de manera proactiva. Ya no “premia” a las empresas verdes, es que en muchas ocasiones no se plantea comprar en otras por una cuestión de conciencia cívica y ambiental.  

  • #9 – Pon límites a tu negocio

  • Seguro que has escuchado o leído aquello de: “Ser emprendedor es un trabajo a tiempo completo”. ¿Verdad? Pues es muy importante que no te lo tragues. Las cosas no deben ser así. 

    Nadie es únicamente emprendedor: también somos madres o padres, tenemos familia, amigos, aficiones… No dejes que el trabajo defina absolutamente lo que eres y aprende a desconectar cuando es preciso.

    Esto es importante desde el punto de vista humano, pero también tiene un impacto en la sostenibilidad, porque la mayoría de los negocios pueden y deben tener un horario razonable que permita “parar las máquinas” unas horas al día.

  • #10 – Cuídate

  • Descansa tus horas, cuida tu alimentación todos los días (olvídate de comer cualquier cosa delante del ordenador), haz ejercicio de manera regular… El autocuidado es sinónimo de autorrespeto. 

    Una persona que no es una prioridad para sí misma, difícilmente va poder generar dinámicas positivas para el medioambiente ni para los que le rodean. Dale ese giro a tu vida si aún no lo haces y propicia que las personas que trabajan contigo también se cuiden con acciones tan sencillas como disponer de frutas en la oficina, un snack saludable y ecológico que no necesita plásticos ni embalajes y es plenamente biodegradable, además de muy nutritivo. 

  • Venga, ¿te animas con estos propósitos de Año Nuevo para un emprendimiento sostenible? Todos lo agradeceremos.

  • Imágenes | Unsplash.

Miguel Nicolás


Miguel Nicolás O’Shea es copywriter de toda la vida (más de 15 años trabajando en agencias) y especialista en Search Marketing (SEO y PPC). A partir de ahora va a aportar su experiencia en marketing online a Oleoshop, publicando con regularidad.
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