¿Cómo demuestra tu tienda que hay alguien detrás? Lo que Google llama esfuerzo
Miguel Nicolás
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Google busca esfuerzo en cada contenido y lo convierte en una variable que es, mínimo, una buena práctica ¿y la IA? ¿y el SEO?
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Google acaba de incluir el esfuerzo en su guía oficial sobre contenido útil, y deja claro que generar textos con IA a lo loco, sin revisarlos ni los más mínimo, cuenta como un esfuerzo nulo. No entres en pánico todavía: te contamos qué ha cambiado, cómo se traduce en una tienda online y cómo revisar tus fichas, categorías y contenidos paso a paso.
Si tienes una tienda con cientos de productos, en los tiempos que corren, es más que probable que ya hayas usado IA para crear/optimizar descripciones, textos de categoría o metadatos. Si me preguntas a mí, me parece que tiene todo el sentido: escribir 500 fichas a mano es inviable para un equipo pequeño (y antes de la Inteligencia Artificial, ya usábamos moldes y otros trucos). Aquí no hay pega.
El problema aparece cuando ese texto se publica tal cual sale. Se parece demasiado al de cualquier otra tienda que vende lo mismo, no cuenta nada que el comprador no pudiera leer en la caja del producto y, lo que es peor, incluso alucina y se inventa datos críticos.
A principios de octubre de 2026, Google ha puesto nombre a lo que separa una página así, de una que merece la pena. Lo llama esfuerzo (effort), y la buena noticia es que, por una vez, las tiendas pequeñas o medianas, tienen mucho más fácil demostrarlo que los grandes competidores.
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¿Qué ha tocado exactamente Google en sus directrices?
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El 1 de octubre, Google actualizó su página sobre cómo crear contenido útil, fiable y pensado para las personas (Google Search Central). Añadió un apartado que afirma que la calidad del contenido principal (main content) es uno de los factores más importantes para valorar una página. Es un concepto un poco subjetivo, pero profundizó lo suficiente para citar las cuatro variables en las que se fijan sus evaluadores de calidad:
- Esfuerzo
- Originalidad
- Talento o habilidad
- Precisión.
Pero ¿qué es esfuerzo para Google? Pues lo define como la cantidad de trabajo humano que se ha dedicado a crear el contenido o los sistemas que lo generan. Creo que está bastante claro de qué habla, pero, por si acaso, el texto añade que usar mal la IA generativa para producir grandes cantidades de texto sin supervisión ni selección manual equivale a poco o ningún esfuerzo (Lily Ray).
Ese mismo día, en paralelo, Google retocó también su guía sobre contenido generado con IA. Ahora es mucho más claro en que hay que revisar y comprobar a mano todo lo que produce la IA antes de publicarlo, ojo: esto incluye los títulos, las meta descripciones, los datos estructurados y los textos alternativos de las imágenes (actualizaciones de Google Search).
Desde el punto de vista de las tiendas como las nuestras, hay algo especialmente interesante: para Google, el contenido principal no es sólo el texto redactado por ti en tu sitio web: también incluye las reseñas de clientes, las pestañas de especificaciones, las herramientas como calculadoras o buscadores, y también los títulos y encabezados de la página (Relevant Audience). Vamos, que ve una página de producto como un contenido integral, no como elementos independientes.
Todo esto suena relevante, y está claro que lo es, pero no perdamos la perspectiva: se habla de buenas prácticas que aumentan la relevancia, pero no de penalizaciones potenciales.
Google no ha anunciado ninguna actualización del algoritmo ligada a este cambio, ni ha publicado una puntuación de esfuerzo que puedas medir. Lo que ha hecho es trasladar a su documentación pública criterios que hasta ahora estaban en el manual de sus evaluadores. Por eso, no deja de ser una pista clara de dónde se va a poner el foco en el futuro cercano, y conviene tomársela en serio, aunque sin entrar en pánico.
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¿Cómo se nota el esfuerzo en una tienda online?
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El esfuerzo que cuenta es el que se ve en la página, es intangible, pero todos somos capaces de percibir cuando hay trabajo detrás de un eCommerce. No es sólo cuestión de dedicare tiempo al desarrollo, de hecho, las horas que pasaste montando el catálogo no le dicen nada a nadie, si la ficha que ve el usuario al final, es idéntica a la del fabricante. Lo que importa es si el visitante encuentra algo que no podría leer en otra tienda, eso que denota que te has tomado las molestias de pensar y darle algo único.
En las fichas de producto suele notarse en detalles muy evidentes. Fotos hechas por ti, con el producto en la mano o en contexto de uso, en lugar de las imágenes de catálogo que usan otras cuarenta tiendas. Medidas comprobadas con un metro, en vez de copiadas de la hoja técnica. Un párrafo que diga para quién no es el producto, o con qué otro artículo de tu tienda combina mejor... toque humano.
Las categorías son el otro gran terreno que demanda esfuerzo, lo que tiene lógica porque siempre se ha luchado por posicionarlas en SEO con optimizaciones específicas para esta tipología de contenido.
Un texto genérico de 200 palabras sobre "la importancia de elegir bien tu mochila" no aporta nada de nada, son solo keywords apiñadas. Sin embargo, uno que explique en qué se diferencian las 5 marcas que vendes, o qué capacidad necesitas según el uso, sí.
Y luego está todo lo que solo tú sabes porque eres el que habla con los clientes: las dudas que te llegan por WhatsApp, los motivos de devolución más frecuentes, las opiniones que te han dado en la tienda física o los trucos de uso que te han contado. Si en un artículo reciente te explicábamos cómo sacar partido a las reseñas de tu competencia, aquí tienes un buen sitio para aplicar todo eso que descubras.
Una tienda pequeña juega con ventaja en esto. Un gran marketplace no puede probar cada uno de sus millones de productos, pero tú tal vez puedas hacerlo con, por ejemplo, los 50 que más vendes.
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Cómo revisar el esfuerzo de tus fichas y categorías paso a paso
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Espero que no te hayas lanzado ya a reescribirte toda la tienda, porque no va de eso. Sólo se trata de saber qué páginas tienen más que perder y empezar por ellas. Lo mejor es que podemos hacerlo sin herramientas, con Search Console o Analytics y una hoja de cálculo, te basta y te sobra.
1. Saca tus páginas con más visibilidad. En Search Console, entra en Rendimiento > Resultados de búsqueda, elige los últimos tres meses y abre la pestaña Páginas. Añade un filtro de página que contenga la parte de la URL que usan tus fichas o tus categorías (por ejemplo, /producto/ o /categoria/). Exporta el listado a Google Sheets con el botón de arriba a la derecha.
2. Quédate con las 30 o 50 primeras por impresiones. Son las que Google ya está enseñando a la gente y, por tanto, las que tendrían un mayor impacto en el caso de que su valoración bajase sí. Si tienes pocas, mejor: acabarás antes.
3. Haz la prueba del texto duplicado. Esto ya sabes que es muy negativo, de hecho, el contenido duplicado hace muchos años que es penalizable a nivel de SEO. Aun así mejor salir de dudas porque se tarda un momento: copia una frase de la descripción de cada ficha, pégala entre comillas en Google y busca. Si aparecen diez tiendas con la misma frase, ese texto viene del fabricante o de una IA que dijo exactamente lo mismo a todo el mundo. Apúntalo en una columna.
4. Puntúa cada página con un criterio sencillo. Añade cinco columnas y pon un 1 si se cumple y un 0 si no:
Criterio
Qué miras
Texto propio
La descripción no aparece igual en otras webs
Imagen propia
Hay al menos una foto o vídeo hecho por ti
Dato comprobado
Medidas, materiales o compatibilidades verificados a mano
Experiencia de uso
Algo que solo sabe quien ha usado o vendido el producto: para quién es, cómo talla, con qué combina
Revisión humana
Una persona ha leído y corregido el texto, el título y la meta descripción
5. Mejor con una fórmula. Tranquilo que es sencilla: suma los cinco criterios en una columna de puntuación (de 0 a 5) y ordena la hoja por impresiones, de mayor a menor. Las páginas con muchas impresiones y una puntuación de 0, 1 o 2 son tu lista de trabajo. Si quieres afinar, añade una columna con =impresiones*(5-puntuación) y ordena por ella.
6. No quieras hacerlo todo de una vez. Trabaja cada semana sobre 5 páginas de la lista. Empieza por lo que más rápido se nota: una foto propia y un par de frases con información real valen más que reescribir la ficha entera.
7. Mide el resultado. Anota en la hoja la fecha de cada cambio. Pasadas 6 u 8 semanas, vuelve a Search Console, filtra por esas URL y compara clics e impresiones con el periodo anterior. Ten en cuenta la estacionalidad y que Google tarda en volver a rastrear las páginas, así que no saques conclusiones a los quince días.
Si ya estás usando IA para ayudarte con la generación del contenido, perfecto, pero la columna de "Experiencia de uso" solo la puedes rellenar manualmente. Es justo la parte que Google no encuentra en ninguna otra web. La combinación de la capacidad de la IA para escalar, con el criterio humano, es lo que marca la auténtica diferencia, mezclando productividad con criterio.
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¿Qué hacer con el contenido que ya has creado con IA?
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Insisto de nuevo: NO hay que borrarlo, no lo elimines... Google acepta el uso de IA sin problema (sería bastante cínico por su parte no hacerlo), lo que considera poco esfuerzo es publicar sin revisar.
Simplemente necesitas un filtro humano antes de que algo llegue a la web, y aplicarlo también a lo que ya está publicado. De hecho, es muy probable que ya lo estuvieras haciendo.
Google señala cuatro elementos que conviene repasar uno por uno:
- Los títulos, porque la IA tiende a repetir la misma estructura en todas las fichas.
- Las meta descripciones, que a menudo prometen cosas que el producto no tiene.
- Los datos estructurados (structured data), donde un precio, una disponibilidad o una valoración inventada puede acabar mostrándose en los resultados de búsqueda.
- Textos alternativos de las imágenes, que la IA suele rellenar con descripciones vagas como "imagen de producto de alta calidad".
En una tienda, el error más caro es el dato falso. Una IA puede afirmar que una funda es compatible con un modelo de móvil que no existe, que una prenda es de algodón orgánico cuando no lo es o que un reloj es sumergible hasta 100 metros cuando si se moja te lo cargas. Estas cosas generan devoluciones y reclamaciones, además de restar calidad a la página y a la experiencia del usuario. Si un texto incluye medidas, materiales, compatibilidades o plazos, compruébalos siempre contra la ficha del proveedor o contra el producto.
La otra novedad afecta a quién firma, el famoso autor. Google ha añadido un aviso contra inventarse perfiles de autor, por ejemplo, con fotos generadas por IA, nombres falsos o titulaciones que no existen, y lo considera una forma de engaño (Relevant Audience). Si el blog de tu tienda lo firma "Laura, experta en cosmética" y Laura no existe… cámbialo hoy mismo. Firma con tu nombre o con el de la persona que de verdad escribe, o usa directamente el nombre de la tienda. Y en tu página "Sobre nosotros", pon caras reales, aunque sea una foto hecha con el móvil en el almacén.
La relevancia, la autoridad… nada nuevo en la conversación, son cosas de las que llevamos hablando dos décadas. Simplemente se adaptan a una nueva realidad, y la IA no es algo negativo, pero si una herramienta que se debe utilizar para aportar valor con iniciativas que sean diferenciales.
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Automatizar con IA, personalizar con “esfuerzo”
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Durante un par de años ha parecido que ganaba quien publicaba más rápido, más veces, contenidos más largos..., incluso existía una “cantidad mínima de texto” como buena práctica SEO. Con estas nuevas directrices, Google deja claro que el volumen sin revisión no le sirve de nada, y que lo que busca es la huella de alguien que conoce lo que vende.
Es una impronta bastante difícil de simular. Está en la foto que hiciste en el almacén, en la medida que comprobaste con la cinta y en la duda que resolviste ayer por WhatsApp. Lleva más trabajo, pero ninguna tienda puede copiártelo.
Así que, si quieres, trabaja bien la IA para generar el 70% del volumen, pero trata de buscar siempre marcar la diferencia en ese otro 30%.
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¿Y tú tienes claro ya cómo demostrar el esfuerzo que pones en tu eCommerce a Google?



