Tu bienestar es tu negocio: autocuidado para emprendedores (2)

20/02/2020
  • Emprender puede llegar a ser un camino muy duro. Mímate un poco con nuestros consejos de autocuidado para emprendedores… y lo verás todo con más claridad.

  • Este post es la segunda parte de una serie enfocada a mejorar la calidad de vida de los esforzados emprendedores y emprendedoras. En la primera parte aportamos 5 consejos de autocuidado para profesionales; pero toda ayuda es poca, así que hemos decidido ampliarlos con unos cuantos más.

  • (Más) consejos de autocuidado para emprendedores

  • Anteriormente, hemos tocado temas como la gestión del tiempo antes y nada más dormir, las horas de descanso, la necesidad de salir a la calle, el ejercicio físico y la importancia de las pausas activas durante el trabajo. 

    A continuación revisaremos otras rutinas y actividades que evitarán tu desgaste físico e intelectual. Quemarse, el famoso burn out que dicen en inglés, es una posibilidad que está ahí y que debes evitar a toda costa.

  • #1 – Socializa

  • Este consejo está especialmente dirigido a todos aquellos que trabajan solos, pero es importante para todos. Llevar la carga del emprendimiento en soledad es, en ocasiones, bastante complicado.

    Cuando terminamos la jornada laboral sin haber mantenido contacto con nadie más que con clientes o proveedores, caemos en volcarlo todo con nuestra pareja, familia y amigos. Desde luego que hay una parte que debe compartirse, pero sin monopolizar la conversación con asuntos profesionales.
  • Una parte de los pormenores de nuestra vida como emprendedores es difícil de hacérsela llegar. Por eso, puede ayudarte mucho trabajar en un coworking con otras personas que entiendan tu situación. También debes mantener contacto regular con colegas profesionales, aunque no sea necesariamente para cerrar temas de trabajo, solo por hablar.

  • #2 – Se puede (y se debe) decir NO

  • Hay determinados límites que no se deben cruzar, líneas rojas que forman parte de la manera en que concibes el negocio. Tienen que ver con aspectos estratégicos, operativos y de ética en el trabajo. Lo que se salga de esos parámetros debes evitarlo y negarte a ponerlo en práctica sin sentirte mal por ello. 

    Hay un límite de carga que puedes asumir, esto quiere decir que hay proyectos que simplemente no se pueden abarcar en ese momento. Siempre existe esa ansiedad, ese momento en el que te planteas: “Estoy hasta arriba, pero... ¿y si el mes que viene no?”

    No te pongas trampas y trata de ser realista: asumir demasiado es un riesgo para la calidad del mismo trabajo.

    Otro tipo de supuestos son aquellos en los que, bien porque el proyecto en sí no está alineado con tus valores personales, bien porque el cliente o socio no te ofrece garantías, también hay que decir que no. A medio plazo te va a generar situaciones desagradables, pero debes pensar que, como emprendedor, tienes la inmensa suerte de poder elegir en qué y cuándo embarcarte.

  • #3 – Mírate con mejores ojos

  • Seguro que has cometido muchos errores. Al final del día, te sientas a hacer retrospectiva y hay cientos de cosas que deberías haber hecho de otra manera, así como tareas que se han quedado sin cumplir.

    Todo eso te genera una ansiedad enorme. Te autocastigas y te exiges más de la cuenta. Para, respira… ¿Te acuerdas de los motivos que te llevaron a emprender? Seguro que uno de ellos era el de no tener un jefe que te apriete más allá de los límites razonables. No me digas que no es paradójico que te conviertas tú mismo en esa figura de la que huías.  

    La clave es ser un poco más indulgente, concederte el derecho a equivocarte y centrarte en la solución en lugar de regodearte en el fallo. Aprende de tus errores y refuerza tu negocio gracias a ellos.

    Tampoco está de más darse un refuerzo positivo porque también hay muchas cosas que haces bien, ¿verdad?

  • #4 – Aliméntate e hidrátate

  • Este es uno de los pilares del autocuidado para cualquiera, emprendedor o no. De todos modos, ya estamos diciendo que el hecho de sacar adelante un negocio es una tarea enriquecedora, pero con picos de estrés importantes. La ansiedad influye mucho en ciertos comportamientos, como el de comer compulsivamente.

    Súmale a esto el hecho de ir todo el día con prisa de aquí para allá, comer cualquier cosa delante del ordenador o de camino a una reunión… ¡Error!

    Te recomendaría que dediques un tiempo el fin de semana a cocinar. Prepárate unos cuantos tuppers con recetas sencillas: pasta, verdura, pollo… eso mantendrá a raya la necesidad de comerte una hamburguesa o una pizza de última hora.

    Elimina los aperitivos y bebidas azucaradas de tu alcance. Cuando la ansiedad llama a la puerta, lo primero que acaba entrando son la bollería industrial, los aperitivos salados tipo patatas fritas y otros ultraprocesados que nos aplacan por un rato pero son muy perjudiciales para el organismo porque están llenos de grasas saturadas y calorías innecesarias.

    Sustitúyelos por fruta fresca o un puñado de frutos secos, que aportan fibra, grasas buenas y sacian.

    Hablando de hidratarse… bebe agua. Se estima que el organismo humano pierde del orden de 3 litros diarios que no recupera si no es mediante la ingesta de agua. La deshidratación incide directamente en tu rendimiento en el trabajo, además de generar una sensación de malestar que puede pasar inadvertida.

     Si notas la boca seca, dolores de cabeza o te sientes débil y fatigado, aunque no lo creas puede ser debido a la deshidratación. Ten siempre una botella a mano y úsala.

  • #5 – Delega

  • No asumas toda la responsabilidad. Nadie puede ser un ninja las 24 horas del día ni hacerlo todo en su negocio. Las cosas que no son tu especialidad suponen un esfuerzo excesivo que, además, incrementa tu ansiedad. 

    Si el negocio crece, va a requerir de personas en las que confiar. Deja que asuman responsabilidad y no revises permanentemente su trabajo. Eso no te libera a ti ni permite crecer a ese trabajador.

    Tómatelo como una oportunidad para equilibrar tu carga de trabajo, dejándote tiempo para otras tareas más estratégicas y para llegar a tu casa a una hora razonable, descansar los fines de semana o irte de vacaciones sabiendo que todo está en orden. Delegar y hacerlo bien hace que seamos todos más productivos.

  • ¿Te hemos convencido de la importancia del autocuidado en caso de que seas emprendedor? Esperamos que sí y que le des un giro a tu vida desde hoy mismo. ¡Piensa en ti!

  • Imágenes | Unsplash.

Laia Ordoñez


Laia Ordóñez es experta en copywriting y marketing de contenidos para eCommerce. Es Marketing & Content Manager en DueHome, consultora independiente en copywriting y contenidos, y editora jefe del blog de Oleoshop.
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